El envejecimiento poblacional en Colombia avanza rápidamente, y con él, los retos en salud cerebral. Según estimaciones del Ministerio de Salud, la prevalencia de demencia en el país continúa en aumento, especialmente en mayores de 75 años, mientras que estudios nacionales y globales evidencian un incremento en los trastornos cognitivos asociados al envejecimiento, la soledad, el sedentarismo y las enfermedades crónicas.
"Las investigaciones más recientes han demostrado algo fundamental: la memoria puede estimularse, la función cognitiva puede fortalecerse y el deterioro puede prevenirse, especialmente cuando las acciones empiezan a tiempo y se sostienen de manera continua en el hogar."
La memoria es una de las funciones más sensibles al envejecimiento. Factores como enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión, depresión, aislamiento social, mala alimentación, sedentarismo y la falta de estimulación, aceleran el deterioro cognitivo.
Pero la evidencia científica muestra que el cerebro conserva plasticidad neuronal, incluso en edades avanzadas: puede reorganizarse, crear nuevas conexiones y generar compensaciones funcionales. Este proceso está muy relacionado con el concepto de reserva cognitiva, que protege al cerebro frente a enfermedades como el Alzheimer.
Diversos estudios indican que los ejercicios mentales regulares mejoran la atención, la velocidad de procesamiento y la memoria.
Actividades recomendadas:
Recomendación: 15–30 minutos al día son suficientes para generar beneficios.
La ciencia ha demostrado consistentemente que el ejercicio es una de las intervenciones más poderosas para prevenir deterioro cognitivo. El ejercicio aumenta el flujo sanguíneo cerebral, reduce inflamación, estimula factores neurotróficos (como el BDNF), mejora sueño y estado de ánimo, y fortalece la neuroplasticidad.
Ejercicios recomendados:
La evidencia internacional y local respalda que la dieta mediterránea reduce el riesgo de deterioro cognitivo y enfermedad de Alzheimer.
Incluir frecuentemente:
Mientras dormimos, especialmente en la fase REM, el cerebro consolida recuerdos y procesa información. El sueño insuficiente o fragmentado se asocia con mayor riesgo de deterioro cognitivo, menor capacidad atencional, alteración del estado de ánimo e incrementos en marcadores relacionados con Alzheimer.
Recomendaciones:
La soledad y la falta de interacción son factores de riesgo tan relevantes como la inactividad física o la mala alimentación. La socialización fortalece redes neuronales, mejora el ánimo, estimula la memoria afectiva y reduce ansiedad y depresión.
La memoria se fortalece cuando el cerebro se involucra emocionalmente con aquello que hace. Actividades como arte y pintura, música y canto, escritura creativa, jardinería, cocina guiada, manualidades, fotografía y tejido estimulan atención, coordinación, memoria procedimental y creatividad.
Muchos factores de riesgo están relacionados con la salud física. Es importante controlar: hipertensión, diabetes, depresión, enfermedades cardiovasculares, déficits de vitaminas como B12 y D, y problemas de tiroides. La evidencia es clara: cuando las condiciones médicas están controladas, la función cognitiva se preserva mejor.
"Estimular la memoria en casa no requiere intervenciones complejas. Necesita constancia, actividades significativas, hábitos saludables y un acompañamiento adecuado. Con el apoyo correcto, es posible que un adulto mayor mantenga su autonomía, conserve habilidades cognitivas por más tiempo, mejore su estado emocional, y disfrute una vida con mayor bienestar y propósito."